Cria natural y papilleros de agapornis roseicollis, fischeri y personatus
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La cría a mano de los Agapornis es una tarea que requiere mucha atención por parte del aficionado y algo que puede resultar fácil en un principio, al final se hace largo y laborioso (no temáis, pero sí tener en cuenta que lleva su coste y trabajo).

Antes de adquirir uno debemos tener claro si lo queremos criar (empapillar) nosotros mismos, o si por el contrario, lo queremos ya destetado de la papilla comiendo el sólo:

  • Si nos encontramos en el primer caso, hay que conocer todos los cuidados básicos e imprescindibles que necesita hasta su emancipación (marco esto en negrito porque hay gente que se pasa muchas consideraciones a la torera…), el tiempo que hay que dedicarle hasta tal fin (como decía antes, lleva su trabajo…), y si disponemos del mismo y del material necesario. En base a eso valoraremos si podemos o no hacernos cargo.
  • En el segundo caso, sus cuidados son menores (en cuanto a dedicación extrema – tiempo – y coste) pero no así la atención que le prestaremos respecto a uno de cría natural, cuya principal diferencia es que destinaremos mayor parte de nuestro tiempo libre a enredar, jugar con él, sacarle de la jaula, adiestrarle, etc…, en definitiva a prestarle mayor atención.

Para empapillar a un agaporni debemos saber que, por lo que a mi respecta, es a los 25 días cuando los saco del nido por varios motivos saludables para el individuo, (remarco lo de saludables… hay quien lo ignora y simplemente dice que lo hace, copiando lo que ha leído por ahí etc…), verdaderamente es algo en lo que muchos están de acuerdo, comparten y siguen. A esta edad estará a 3-4 tomas de papilla según haya ido el desarrollo de cada polluelo en el nido. Eso se traduce en darle de comer cada 8 – 6 horas; y a medida que vaya creciendo ira disminuyendo el número de tomas. El material que debemos disponer de inicio para sus cuidados y cría es el siguiente (no pueden faltar desde el momento que nos lo llevamos; en Aviario Anaya disponemos de todo ello si lo necesitas, marcado en negrita):

  • Alojamiento: un papillero debe estar en un lugar acogedor, pequeño, de poca luz y calentito. Es habitual utilizar una fauna-box de tamaño idónea a la cantidad de individuos que dispongamos ya que al ser de plástico permite limpiar bien las paredes que se ensucian por las defecaciones. Tener en cuenta que deja pasar mucha luz al ser transparente y los pollos necesitan estar más resguardados… por lo que recubro dicha fauna box para evitarlo. Por la parte superior dispone de unos aberturas.
  • La cama, es decir, el fondo del interior de la fauna box (la cual estará recubierta como he dicho antes). Colocaremos una capa de virutas de madera para agapornis o heno natural sin aromatizar en su defecto… (en buena cantidad para acomodarlo bien). Debemos mantenerlo siempre limpio y sin malos olores. No utilizar serrín ni mineral granulado que puedan ingerir o dañar a los ojos y vías respiratorias.
  • Una fuente de calor, como puede ser una manta eléctrica, saco o bolsa térmica… colocada bajo la fauna box para que el pollo pueda tener un calor constante. Iremos controlando la temperatura  según vaya creciendo. No aconsejo la lámpara de calor ya que dan demasiada luz y necesitan oscuridad, se puede fundir mientras no estamos…
  • Alimentación: Papilla Kaytee Exact (una de las mejores marcas del mercado), especifica para embuchar agapornis, en cantidad acorde con el número de pollos que tengamos y tomas a las que está.  La nutrición de nuestros bebes es fundamental para su correcto desarrollo y crecimiento. Pasta de cría tropical, ramas de panizo, mixtura de agapornis, pienso Zupreem (multifruta en nuestro caso), son productos que incorporaremos cuando vayamos reduciendo las tomas. La fruta y verdura se la ofreceremos a la edad del destete en adelante, no hay que precipitarse en ello.
  • Una jeringa.
  • Higiene: Toallitas húmedas, para limpiarles después de cada toma. Más adelante no olvidemos de suministrar un spray antiparasitos externo a modo preventivo cada ciertas semanas.
  • Habitáculo: La jaula donde estará posteriormente, el tamaño… sí importa…, no debe ser pequeña, sin olvidar que sea adecuada para agapornis (y no porque nos lo digan en una tienda… que pasa mucho que están para vender y no les importa el bienestar del animal sino el de sus bolsillos). Recordar que estas aves necesitan distracción constante y por ello llenaremos la jaula de varios accesorios como juguetes, columpios, lima, perchas, comederos varios…

Esto es un resumen del material necesario para empapillar un agaporni (y del que necesitaremos justo después, entre otras cosas), sin olvidarnos de la disponibilidad horaria para darle sus tomas (explicada en otro apartado), no pudiendo saltarnos ninguna de ellas… o a caso saltaríamos la hora de la comida de nuestro hij@ hasta la cena?

Una vez lo tengamos claro pasaremos al siguiente punto, elección del papillero.

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